! Asombro ¡, ...
Jueces 9: 39/42 39 Cuando los hombres que estaban huyendo vieran la señal de humo, debían regresar y enfrentarse contra los de Benjamín. Los hombres de Benjamín lograron matar 30 soldados de Israel y por eso pensaron que estaban ganando como en las otras ocasiones, 40 pero los soldados de Israel vieron la gran nube de humo. También los hombres de Benjamín vieron el humo y que la ciudad entera estaba en llamas. 41 Entonces los israelitas se enfrentaron a los hombres de Benjamín, los cuales se llenaron de terror y entendieron que estaban derrotados. 42 Los hombres de Benjamín salieron huyendo hacia el desierto, pero no pudieron escapar de los israelitas, y los que estaban en la ciudad salieron y los mataron. PDT.
... ante lo desconocido, terror por terror en la ignorancia de cada quien, acerca de si mismo, esperanza cifrada en lo recóndito de las almas-mentes-, porque la obediencia no sea para siempre la respuesta al miedo, al terror que generan los envilecedores de la casa, los de las cercanías, los de cada lugar, aun en el de los correligionarios, anhelo desconocido pero real, porque obedecer sea la máxima gratitud por el amor recibido, la inenarrable comunión entre los que aman con sus amados.
1 de Juan 4: 1/8 Queridos hermanos, no creáis a cualquiera que pretenda estar inspirado por el Espíritu,[a] sino sometedlo a prueba para ver si es de Dios, porque han salido por el mundo muchos falsos profetas. 2 En esto podéis discernir quién tiene el Espíritu de Dios: todo profeta[b] que reconoce que Jesucristo ha venido en cuerpo humano es de Dios; 3 todo profeta que no reconoce a Jesús no es de Dios, sino del anticristo. Vosotros habéis oído que este viene; en efecto, ya está en el mundo.m 4 Vosotros, queridos hijos, sois de Dios y habéis vencido a esos falsos profetas, porque el que está en vosotros es más poderoso que el que está en el mundo. 5 Ellos son del mundo; por eso hablan desde el punto de vista del mundo, y el mundo los escucha. 6 Nosotros somos de Dios, y todo el que conoce a Dios nos escucha; pero el que no es de Dios no nos escucha. Así distinguimos entre el Espíritu de la verdad y el espíritu del engaño. 7 Queridos hermanos, amémonos los unos a los otros, porque el amor viene de Dios, y todo el que ama ha nacido de él y lo conoce. 8 El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor. CST.
Comentarios
Publicar un comentario